martes, 17 de noviembre de 2009

Gracias por su asistencia

Gracias a tod@s l@s panelistas que nos han acompañado en la serie "México-Estados Unidos: Responsabilidades compartidas" en las que hicimos una evaluación de los primeros meses de la gestión de Barack Obama, la relación bilateral con respecto a la migración hacia los dos lados de la frontera, la economía y la in-seguridad. En este semestre tuvimos la oportunidad de escuchar a: Dr. Gerry Andrianopoulos, Vice-cónsul Andrew Armstrong, Cónsul Geoffrey Bogart, Dr. Nicolás Foucras, Dra. Mariana Gabarrot, Dr. José Luis García Aguilar, Dr. Víctor López Villafañe, Vice-cónsul Mark Mineo, Mtra. Mariana Rangel Padilla, Mtro. Rogelio Ríos Herrán y Dr. Gustavo Verduzco Igartúa. Gracias también a l@s alumn@s y profesor@s que asistieron con sus grupos y que alentaron su participación en esta serie de paneles. Los esperamos en la siguiente serie, donde abordaremos temas relacionados con las fronteras de Norteamérica.

martes, 3 de noviembre de 2009

Gobernar en prosa

El periódico español El País ha publicado un artículo sobre la presidencia de Barack Obama que se titula "La revolución pendiente". La esperanza que despertó, tras relevar al impopular George W. Bush, está cobrando ya una factura. La gente quiere ver qué más viene con el cambio que anunciaba el Senador de Illinois. Es cierto, Obama ha ordenado el cierre de Guantánamo, ha apoyado aparentemente de forma exitosa un programa de recuperación para varias empresas y la crisis financiera está anunciando su fin. Obama es popular, pero el aire de misticismo ha desaparecido (lo que aquí hemos insistido que es bueno). La política exterior marcha lenta, pero a un paso seguro. El País insiste en que lo que le falta a Obama es definir su presidencia y creemos que eso podría lograrlo si pasa una buena ley de seguridad social. Mientras tanto, la gente se desespera un poco (especialmente porque no ha tomado una decisión sobre Afganistán) y le baja la popularidad en las encuestas a un 50% ó 55%, que es muy aceptable. El País sostiene que: "Estamos, pues, apenas en los albores de lo que puede ser una revolución. Sólo con que una parte de lo que Obama ha propuesto a su propio país y al mundo se cumpliese, nos encontraríamos ante una figura para la posteridad. Pero también podríamos estar en los albores de una monumental decepción." A Obama le urge una victoria contundente.