domingo, 25 de octubre de 2009

La amenaza de la influenza A y los negocios pequeños

En Estados Unidos ya hay 46 de 50 estados con alerta por la influenza A H1N1. En México no se ha declarado una alerta similar, pese a que también hay un importante número de casos reportados. En Estados Unidos las vacunas se han retrasado y la cantidad disponible no es suficiente para las personas que han acudido a protegerse de este virus. La situación no es para ponerse paranoicos. Que el Presidente Obama declare esto como una emergencia nacional permite a los hospitales saltarse trámites burocráticos y actuar con prontitud, una medida que también se relaciona con tener un acceso más rápido a los medicamentos en cuestión. Mientras tanto, el debate por el programa de salud sigue en pie. Finalmente, surge el mismo peligro que destruyó la iniciativa de salud de Bill Clinton: los pequeños negocios han dicho que el esquema de seguridad social les perjudica bastante. Con Clinton fueron los que más cabildearon hasta que tronaron la iniciativa. ¿Le ocurrirá lo mismo al proyecto de Obama?

viernes, 9 de octubre de 2009

Extraordinarias expectativas

El comité del Premio Nóbel de la Paz ha decidido que el ganador de este año sea Barack Obama, presidente de los Estados Unidos de América. Desde que era aspirante al Senado, Obama se ha distinguido por un enfoque pacifista y multilateralista, una trayectoria que hoy se corona con este codiciado premio. El anuncio ha sido una sorpresa, ya que Obama no era el favorito, sino Morgan Tsvangirai, Primer Ministro de Zimbabwe (sigue participando, Bono). Sin embargo, el comité decidió recompensar las intenciones de Obama en lograr un mundo más pacífico. Entre sus logros se encuentran su nuevo enfoque hacia el Islam, a través de los discursos en El Cairo y Estambul, la vuelta al multilateralismo, la apertura para negociar sin condiciones con Irán y Corea del Norte, el anuncio del cierre de la prisión de Guantánamo (que sigue abierta), las negociaciones entre Israel y la ANP y el discurso en la ONU de "no más armas nucleares". No obstante, Obama actualmente debe decidir si enviar 40,000 soldados más a Afganistán o no. En Irak sigue habiendo soldados estadounidenses y en ninguno de los dos casos puede sacar las tropas inmediatamente sin que eso cause una mayor inestabilidad en la región. En síntesis, es una buena noticia para Obama: la Academia Noruega le ha dado un gran apoyo al recompensarlo por lo que ha estado intentando hacer desde que llegó a la Casa Blanca y esto quizás le dé una mayor estatura frente a los republicanos (sin olvidar que hay muchos "provincianos" a los que no les interesa lo que piense el mundo). Por otro lado, la salida de Bush ya de por sí auguraba un cambio de ánimo internacional, que hubiera sido mucho menor de haber ganado John McCain. Pero no podemos olvidar que también representa un enorme compromiso para Barack Obama: será más difícil hacer un cambio de trayectoria y se ve obligado a entregar resultados tangibles en los años que le restan de su mandato.

domingo, 4 de octubre de 2009

IT'S HEALTH CARE, STUPID!

La reforma de seguro social es una verdaera tarea titánica. La ley de 1965 ha quedado sobrepasada por los retos que impone una mayor cantidad de "babyboomers" que utilizan estos servicios y una población que, aunque va en aumento, no es suficiente para cubrir los fondos que requieren adultos mayores que tienen una esperanza de vida más larga y donde los gastos médicos son muy caros. Bill y Hillary Clinton lo intentaron en 1993 y fracasaron. En 2009 es Obama quien vuelve a la carga, según una de sus promesas de campaña. Viendo la experiencia de la Administración Clinton, el Presidente ha tomado algunas previsiones, como dejar que sean los congresistas y senadores quienes arreglen los detalles de la reforma y no enviarles la propuesta nada más para que digan "sí" o "no". También, esta vez corrigieron algunos detalles y la Small Business Association no es una enemiga, como con los Clinton. Es decir, ha logrado "amarrar" a algunas partes cruciales. Aunque sabemos que hay muchas cosas que también son importantes y que el mundo no se detiene mientras los cabilderos, la gente de Obama y los principales interesados se ponen de acuerdo, lo cierto es que no se debe dejar que otros asuntos distraigan la atención de lo verdaderamente importante, especialmente si son "gratuitos". Primero fue el problema entre Henry Louis Gates, Jr. y la policía de Boston y luego la apuesta de la alcaldía de Chicago por ser la sede de los Juegos Olímpicos de 2016 lo que logra captar más el interés de la audiencia, aunque sea por un corto plazo. El presidente no debe dar la impresión de ser un improvisado o alguien que se distrae fácilmente, sino de seguir una agenda donde las prioridades están bien marcadas. No es el árbitro de todas las peleas y no es un "multichambas". La reforma del seguro social es demasiado relevante para el futuro de Estados Unidos como para dejarla en un segundo plano.